Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Cuadro de María Almeida. Si buscas la palabra justa, encuentras que las palabras tiene la virtud de esperar a ser mas descubiertas que encontradas… Claro que, las palabras en las que pensaba Natalia, querían ser parte de la arquitectura de los versos...
Imagen encontrada en internet En su defecto acordó con el primer minuto del amanecer que la vida ya no tenía sentido ni dirección. Que su vida había perdido la señal de GPS y los días se llamaban deriva. El amor ya no era amor y la amistad un sucedáneo...
En la pared de una habitación en oporto. Contigo el amor es como una de esas películas que te atrapan desde el primer momento y, cuando alcanza el final, no quieres que suceda, pero sucede.- decía siempre, justo antes y mas tarde… en el después. Analía...
Helena leía a Marx… Ernesto pelaba una manzana paciente y meticulosamente… Amanecía, por tercera vez, desde aquella última despedida. Ambos, Helena y Ernesto, se despedían con frecuencia; de tal manera que alguna vez iba a ser la última para siempre....
No me gusta cuando callas porque, de tu ausencia en el ruido, se alimentan los que hieren la razón y los que hacen de la esperanza ideas muertas. No te quiero ausente y silenciosa, como la musa de Neruda… No te quiero lejana y sencilla, como una estrella...
Elisa tenía las ideas largas y gustaba de combinarlas con faldas cortas. Amaba el sonido azul del cielo y el olor de las letras recién escritas; caminar a la luz de alguna luna y dormir bajo los últimos soles del verano. Odiaba las estaciones d tren sin...
Imágen encontradas en internet Justo al despertar ellos dos… Justo al despertar ellas dos… Encontraron que ya eran libres, libres de amarse como si fueran ella y el o el y ella, como si esa condición de anacronismo hiriente y desproporcionado hubiera...
Imagen encontrada en internet Inconforme con mis desventuras, me aventuro a reiniciar sistemas rotos, intentando, quizá, tal vez, puede, un big bang huérfano de ortografía. La culpa la tienen tus pupilas; esas a las que enseñas; esas a las que muestras...
Imagen encontrada en internet “¿De qué depende esa extraña manera de no ser cuando todos esperan que seas y de ser manera cuando deberías ser forma?. Yo no se si sabré sobrevivir al fortísimo ruido de tus disparatadas intenciones y no lo se porque apenas...
El sentía que aún hacía pie en el suelo de la juventud; a pesar de los años y de la colateralidad de evidencias que a nadie engañaban… Sentir la juventud, cuando, en apariencia ya no está, es una de esas virtudes que alargan la puesta de sol. La tarde...
Llevaba , como si fuera una compañía innecesaria, la mirada perdida, para siempre … entre los siempres de todos los días. Se había dejado, sobre la lápida fría de su última decepción, el valor para volver a intentarlo… La vida, llevaba tiempo sin dirigir...
En una fachada de Oporto ¡Cuéntate algo!, - dijo uno de los habituales, mirando fijamente al más viejo de los poetas- El poeta gesticuló, con la cara y, tras vaciar, sin prisa, el, ciertamente efímero, contenido de su copa, comenzó: “Es obligado tener...
Accionó la marcha atrás, clavó la mirada en el espejo retrovisor e, inmediatamente antes de pisar el acelerador, vio sus ojos por primera vez…El espejo recogía una mirada hermosa, sincera… suplicante. Cuando quiso volver a mirar, cuando miró otra vez...
Yann Tiersen en Braga (2018) El muy estúpido que soy, se empeñó, intentó demostrar, que el amor se cura… Puede que mi gusto por las ciudades envejecidas, a fuerza de no buscarse otra identidad distinta, tuviera un poco la culpa de esa nostalgia y melancolía…...
Arde la piel de Adelaida, las muchas veces que se deja acariciar por el señor sol; que, como buen señor que es, de antojos anda más que servido… y sale, el señor sol, cuando la apetencia le llega o las nubes se dejan. Ella sueña que la caricia de la luz,...
Para las escenas de riesgo en al vida, tenía un doble… aquella mañana el doble se quedó dormido. Cerró el libro, miró desde la primera hasta la última mesa, en línea recta, omitiendo los habitantes de los lados; como siempre levantó la mano derecha ,...
Fotografía de un grafitti en una pared de Oporto. El día había amanecido dos o tres horas antes para cuando yo la vi de lejos. Probablemente apenas quince o dieciséis años, bien peinada y vestida casi como una niña, insinuando, apenas, esa mujer que comenzaba...
Flo-re-cer Ella simple y compleja al tiempo, con sus trece años sin más y sin menos, intentando encontrar un espacio donde aparcar su mirada tímida, se fijó en algún lugar del suelo. Es posible que no tuviera gran interés en intentar tolerar aquello que...
Despedida Tardaba en llegar… No iba a llegar nunca. Uno no sabe, no puede saber hasta dónde llega la vida y cuando toca reconocer que somos frágiles y vulnerables… mortales en definitiva. Él tenía la curiosa costumbre de escribir una breve nota, quizá...
Niña de lluvia Escuché la lluvia e intuí que estabas a punto de llegar… Y llegaste, lo hiciste cuando yo había dado por hecho que apenas me quedaban unas horas de nostalgia. Llegaste con la sonrisa mojada, las manos ocupadas y el corazón acelerado como...
Huir no cuesta nada Él pensaba que la vida llevaba tiempo sin sorprenderlo, mientras observaba al camarero, que colocaba dos churros en un plato, con un gesto mas parecido a la desolación que al cansancio… Justo cuando abandonaba aquella escena simple...
Palomas falsas para una falsa paz La primera vez, después del último día, descubrieron que aquello era la guerra y que la guerra tiene algo venenoso en sus pocas letras y, sobretodo, la seña de la injusticia en el ruido que hace. Hacer la guerra es deshacer...
“Puede que el otoño que viene… puede que cuando de me junten las ganas de volver a morir en ti; puede que siga siendo el yo con el que olvidaste a que sabía la tristeza.”- te dijo antes de irse-… Te hizo reír… reíste, en medio de las lágrimas. Llovía...
Puede que aquella última vez no nos hubiéramos amado bien. Puede que esa otra vez, el soñador que soy, tuviera un día de pesadillas. Es posible que nos faltara la premeditación y algo de alevosía, o, nosotros mismos… nosotros mismos no estuvimos aquella...
Fotograma Puestos a desmontar la vida, a ella y a el y al destino, terminaron por faltarles herramientas. Decididos a trasladarlo todo a otra parte, encontraron que la otra parte no los esperaba. Despiertos tras el relámpago, roto el sueño, dedicaron...