Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Imagen encontrada en la red. De Ilusiones asesinadas, por aquellos con los que compartía el camino y esperanzas perdidas, una tras otra, víctimas de continuos y contundentes suicidios, iba desmontando las razones para seguir… Porque, hacen falta razones?...
Acompasados ella, él, la lluvia…el susurro del viento en la ventana… el murmullo de las ideas que habitan en los libros que esperan sobre la mesita de noche y un poco por el suelo… Acompasada la melodía que llenaba toda la casa, como una niebla colonizada...
Nos besamos, con el poco amor intacto que conseguimos salvar de los muchos naufragios que llegaron a unirnos… Nos besamos tantas noches y días, seguidos, que el más famoso de los dioses, comenzó a mirarnos mal. Y tan mal nos miró, el buen dios, que decidimos...
Buscándose aprovechó que la luna, llena, se iba a esconder… Tenía por costumbre no reconocerse como parte de quienes seguían la corriente, tenía por costumbre intentar parecerse a él mismo. La luna estaba llena. La noche era clara y apetecible. Pronto...
Vuelve…intenta hacerlo. Piensa, mientras mira al fondo de la página en blanco. Tiene cosas que contar porque la vida, afilada, ha vuelto a herir hasta hacer sangre. Teclea las primeras letras de una historia que nace muerta …¿de miedo?, ¿de cansancio?......
Fotograma de Casablanca Sin ti las razones no tienen dirección ni sentido. Sin ti aquellos días de verano hacen aguas en la memoria. Sin ti el vino tiene el sabor de un compromiso indeseable. Sin ti el ser nada duele en ala piel como una herida abierta....
Imagen encontrada en internet Con la que aún no era su cerveza de lata en la mano, clavó la mirada en los ojos cansados de la cajera. De fondo sonaba “cuando zarpa el amor” y en aquel lugar no había mas que dos almas, una con ganas locas de arrancar una...
En realidad tenía la paleta cargada de verbos que chorreaban nostalgias… De las muchas noches de verano , vividas y sin vivir, guardaba las ganas de volver. Puede que la edad o las edades conquistadas, tuvieran espacio para alojar melodías, olores, tonos...
Analía adoraba conjugar verbos enfermos de colores claros, esconder sinónimos en las esquinas de los antónimos y subrayar olores de flores transparentes. Adoraba Analía, la poesía de las sonrisas cautivas, inspiradas en la adolescencia de los columpios,...
La caótica expresión de lo simple Para cuando despertó, encontró que, algo parecido a la primavera se iba haciendo con fuerza entre las luces y los sonidos del día a día. Amaneció siendo sábado y él libre, temporalmente, del ruido y la desconcertante...
Imagen encontrada en internet Me gustaba su manera de despertar, como si tan solo hubiera cerrado los ojos para contar hasta diez. Y sonreía … era lo primero que hacía después de contar hasta diez. Despertaba y apenas tenía importancia que hubiera solo...
(Fotograma de la película "mentiras arriesgadas") Para cuando descubrió que la vida era eso que sucedía mientras actualizaba su estado en el facebook, apenas quedaban corazones que herir, miradas para avergonzarse, mentiras para inventar y bien poco de...
Imagen encontrada en Internet. De aquella mujer me gustaba esencialmente su manera de decir no. Decía no como si estuviera diciendo si, solo que con agradables y dulces efectos definitivos. Tenía una mirada dulce y viva, capaz de derribar postulados a...
Prisionera de ideas torrenciales, antojos circulares y olvidos perimetrales; llegó a olvidar, en algún momento de las horas de luz, que el día tiende a hacerse noche y que la noche tiene su poesía propia y un lenguaje mas o menos coherente con el tipo...
Imagen de una pintada en una pared de Oporto (Portugal) Ejercía de ángel caído en los interiores de un viejo barrio, alojado en las afueras de una vetusta y desposeída ciudad cualquiera. Ahogaba sus fracasos en algún que otro placer, tan a mano que se...
Amor roto De camino al infierno de una noche mas en soledad, me encontré con la mirada tuya perdida en las últimas líneas de un libro algo mas viejo que mis días… a juzgar por el aspecto de nuestras tapas. Justo cuando abandonabas una página viajada y...
Imagen encontrada en internet Se acaban los libros cuando te caes desde el borde de la última letra al pié de la página última. Se acaba el amor cuando duele pronunciarlo o cuando decirlo sabe a otros labios. Se acaba el día cuando cierras los ojos y...
Fotografía encontrada en la red ( de Thomas Docring) Puedo ser vulgar; un vulgar y excitado prestidigitador… Por ti puedo ser casi cualquier cosa; un mago y un vago; siempre que me llames por mi nombre y al oído… De tanto pensarte , entre lunas y soles,...
Imagen encontrada en la red Entre una vez y la otra mediaron, probablemente, dos cambios de gobierno, inútiles cambios, un centenar de temporales, ocho primaveras y los mismos otoños… ocho años a rebosar de nostalgia. Bajo la última lluvia, antes del...
Imagen encontrada en la red Confundida , taquicardica y con ganas de volar, volvió a casa. Pensó que aquello era amor y volvió feliz a casa; tan feliz que apenas se percató de que llevaba puesta todo el tiempo o todo el tiempo puesta una sonrisa… la sonrisa...
Imagen encontrada en internet Apuré rabias y odios con la última calada que di a la atmosfera imposible de la ciudad que me expulsaba. Me fui feliz, sin otra cosa que un ridículo puñado de munición para matar sueños y dos o tres historias de crepusculares...
Mientras algunas naves ardían mas allá de Orión, sin que casi nadie pudiera verlo, en la vieja tierra, evolucionada hasta rozar su propia destrucción, el amor se hacía, algunas veces, entre pieles nacidas de otras pieles y humanos artificiales fabricados...
Se encontraron una mañana de clase. Uno, José, leía con pasión la interpretación que había hecho tras la lectura de Doña Bárbara. Otro, Carlos H.L., miraba y escuchaba con atención a su alumno. Al otro lado de la ventana discurría un día maravilloso encerrado...
Ella se sorprendió cuando escuchó hablar a un hombre que solo, al pie de un árbol herido de otoño, miraba al fondo de la nada… -“Odio cosas. Odio las cáscaras vacías que crujen con el peso de la lógica y miradas insanas que no se soportan a si mismas…....
No fue hasta la tercera cita cuando confesó, el confesó, que en realidad estaba convencido que ella era fruto de una recurrente imaginación, acorde a una vida con miedo al camino de ida de los días… Convencido de que Carolina no era de verdad, se permitió...