Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Comenzó siendo un agradable susurro al oído, un abrazo cálido sin primeras palabras, una melodía envolvente, frágil e intensa al tiempo. El recorrido había comenzado; los sentidos en fila, alerta, dispuestos… sumisos, deseosos. Me dejé llevar, porque...
Te vi llegar. Me encontré con tu perfume vivo dibujando sueños en el aire y el reflejo del todo tú que amo, alargándose sobre el agua mansa del atardecer. Mirabas al suelo, traías un pensamiento contigo y una historia que contar. Imaginé tu mirada reflejando...
Mientras esperaba mi ola, sentado sobre la tabla, observé como dos gaviotas jugaban en el hermoso cielo del anochecer… Mientras esperaba la ola que deseaba atrapar para mi fotografía, observé a un surfista que, sentado sobre su tabla, contemplaba el juego...
Acepto mirarme al espejo con la condición de que esa imagen que devuelve me resulte indiferente y esto no va a suceder. Apenas concibo la vida sin que en esa imagen estemos juntos. ¿recuerdas?... Prometimos no hacerlo nunca por separado. Prometimos sernos...
Las imágenes que me encontré, una tras otra, me invitaron a reflexionar. El contraste me hirió súbitamente pero no por contradictorio. La esclavitud de otros tiempos, esculpida en roca o cualquier otro material frente a esta otra contemporánea que nos...
Una mañana, de esas que el tiempo ha engullido, William y yo, aburridos en clase, decidimos invadir el mundo del teatro… Y lo hicimos inmediatamente. Buscamos una pequeña obra ruidosa y políticamente incorrecta, construimos un grupo de locos voluntarios...
Su religión le impedía besarme los días cuya letra inicial fuera “m”… Me quedaba sin besos los martes y miércoles. Tenía un paraguas de punto y muchas ganas de que lloviera para estrenarlo. Insistía en cantar mal adrede, mientras el helado enfriaba aquellos...
Encontré a mi niña sentada sobre el alféizar de la ventana, acariciando cariñosamente a su gata. La luz de la tarde invadía con fuerza el interior de la sala y dibujaba curiosas sombras e islas de luz a su antojo… El tiempo era apacible y placentero,...
La noche placentera y suave se había instalado sobre la mas hermosa de las playas, que dibuja con trazos delicados, sobre la piel de la esquina verde, el encuentro entre la tierra y el mar. Cuando llegamos aún quedaban restos del día flotando sobre el...
La vida tiene rincones, esquinas, recovecos … atajos, también atajos. Pasan los años y, como si nada, de repente un día cualquiera uno se encuentra con que dispone de saldo, tiene una segunda oportunidad para reconocer en un viejo compañero de viaje el...
Mirar la vida…sentir nostalgia o alegría desbordante, depende, esencialmente del color que uno lleva dentro o aquel con el que nos encontramos un día cualquiera al despertar. Blanco y negro no es sinónimo de tristeza. La nostalgia que se nos antoja con...
Puede que ocupes el resto de tu vida intentando construir un lugar que te haga feliz. Es posible que pienses que la felicidad está depositada en los componentes de aquellos materiales con los que tapizas paredes y suelos. Cabe las posibilidad de que atribuyas...
“Que te jodan” … dijo y lanzó como una piedra afilada a la piel del pueblo herido por otras armas empuñadas por los mismos verdugos. Queda demostrado, con semejante y ruidosa intervención, que a la tal Cámara puede llegar cualquiera… un mentiroso o mentirosa...
Un día como hoy, se encontraron nuestras pieles por primera vez… Llorábamos en nuestro primer encuentro. En la calle se había acomodado la noche tras un largo y generoso día de sol. En aquel lugar donde nos vimos por primera vez el tiempo tenía otra cadencia,...
Y allí me fui muy a mi pesar y al de aquellas ideas que mantengo, mas vivas que nunca, respecto a la paz. Atravesé España de punta a punta, desde mi esquina verde, Valdoviño, hasta Cartagena. Justo antes de tomar el tren en Coruña me había presentado...
Vendo viejo manual de buenas y perversas ideas ajenas para ser un buen politiquero, casi nuevo… Vendo televisor adaptado a la estúpida realidad… Optimo funcionamiento en posición apagado (off). Vendo radio manipulada … se apaga automáticamente cuando...
La perspectiva importa. La distancia es un atenuante de la realidad. El tamaño de los males o las desgracias se percibe peor cuando son otros los que las sufren. Quizá no resulte fácil ocupar la piel de otro para sentir igual, tal vez no interese… tal...
Me encontré con un sueño, lo miré a los ojos y verifiqué que su respiración era suave y grata. No hallé palabras para construir la pregunta adecuada, precisa… Simplemente me dejé atrapar y ser parte necesaria del juego. Me gustó la historia de la que...
Se llama Dolores… sus amigos la llamaban Lola… los clientes Lolita… Nunca supo muy bien cuando dejó de ser Dolores, tampoco si aquellos que la llamaban Lola eran realmente amigos o cualquier otra cosa tan falsa como la vida que contaba a sus padres… Un...
Entretanto la prima famosa y cruel se dispara un tiro en medio de la realidad. Me habían advertido que la cualidad suya era el riesgo compartido; compartido con los desmanes y vaivenes de ese monstruo sucio y despreciable que abre sus puertas a golpe...
Somos la inconsciencia que abriga la piel de una inteligencia infrautilizada o la ridícula y oscura ignorancia inducida por las fuerzas vivas del poder dominante… del amo poderoso…? Somos el orgullo irreflexivo y obtuso, de lo ajeno y lejano, tan lejano...
Algunas veces tu mirada, esa mirada tuya, tiene algo perturbador en exceso. Temo no ser capaz de coordinar, con la corrección exigida, ese recurrente y algunas veces complejo, amasijo de letras que sirven para construir palabras, que dibujan caminos sin...
Pues bien, invadida la mesa del comedor con toda mi parafernalia portátil, al efecto de adelantar un poco de trabajo atrasado, desperté la curiosidad del pequeño Lucas. Miró mi ordenador que entonces tenía abierta una aburridísima hoja de cálculo y comenzó...
No sé bien cuanto he ganado o perdido a lo largo de los años. Me gustan mis ideas, adoro alimentarlas con lecturas consecuentes y reforzarlas con el contraste de otras que algunas veces hieren aquello en lo que creo o no creo. Hubo un tiempo en que participaba...
Qué fértil tierra habita en la piel que tapiza tus sentimientos, para que, cuando dejo caer suavemente la mirada sobre montes y montañas, valles, depresiones, abismos y manantiales, me llene de pasión incontenible…? Qué color indefinible y furioso tienen...