Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
La perspectiva importa. La distancia es un atenuante de la realidad. El tamaño de los males o las desgracias se percibe peor cuando son otros los que las sufren. Quizá no resulte fácil ocupar la piel de otro para sentir igual, tal vez no interese… tal vez. Acaso este tiempo que nos toca vivir y todas las vicisitudes que lo ilustran tengan su clave en la perspectiva… en la nuestra claro. El dolor duele menos cuando hiere la piel que no nos cubre o que no sentimos próxima… Si aprendiéramos a tocar con el dedo las cosas que se nos antojan lejanas, entonces podríamos construir un mundo mas justo… Llamemos a las cosas por su nombre… no es perspectiva eso que desdibuja la percepción de la realidad, eso que no nos deja ver o sentir con corrección se llama egoísmo…