Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
El día nuevo, acabado de nacer, la vida de siempre, casi monótona, haciéndose poco a poco o muy deprisa, entre el cielo, la tierra y el mar… todo entre las paredes del pasado y el futuro, jugando a ir del uno al otro. El mundo a lo suyo y el invierno...
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Arde la piel de Adelaida, las muchas veces que se deja acariciar por el señor sol; que, como buen señor que es, de antojos anda más que servido… y sale, el señor sol, cuando la apetencia le llega o las nubes se dejan. Ella sueña que la caricia de la luz,...
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Para las escenas de riesgo en al vida, tenía un doble… aquella mañana el doble se quedó dormido. Cerró el libro, miró desde la primera hasta la última mesa, en línea recta, omitiendo los habitantes de los lados; como siempre levantó la mano derecha ,...
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“Puede que el otoño que viene… puede que cuando de me junten las ganas de volver a morir en ti; puede que siga siendo el yo con el que olvidaste a que sabía la tristeza.”- te dijo antes de irse-… Te hizo reír… reíste, en medio de las lágrimas. Llovía...
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