Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Se posicionó delante del paso de peatones, hizo la señal de la cruz, o algo parecido, con su gran lengua, miró a izquierda y derecha con cuidado y parsimonia, luego se aventuró a pasar lentamente sobre las gruesas pintadas de una señal creada para los hombres… Cuando llegó al otro lado observó que algo no iba bien, presintió que cierto extraño giro en el orden de las cosas había provocado un torrente de susurros y también airadas críticas… y, por qué no decirlo?, gran preocupación porque pudiera llegar a ser cierto y también real aquel viejo planteamiento de la película “El planeta de los simios” … Si las vacas nos superan en educación vial, qué será después?...¿el gobierno de los Ayuntamientos?...
José Angel Fernández Díaz