Soy, lo sabes, u
n rebelde con causa, una causa perdida y una pérdida con tiempo. Soy un tiempo a destiempo y un minuto más en tiempo de descuento.
Soy aurora unas veces, ocaso otras tantas y por si acaso un mediodía entretanto.
Soy lector empedernido de libros por escribir y constructor imposible de obras posibles.
Soy músico de canciones para tordos y cantautor inocente del delito que se le imputa.
Soy el que cierra la puerta con la fuerza de una ausencia.
Soy viento con dirección norte, sur, este, oeste o cualquier otro.
Soy tormenta de ideas robadas a ladrones sin ideas propias.
Soy blanco y negro y algún que otro calor de esos que rompen los termómetros.
Soy una nube pasajera sin ticket.
Soy un pez atrapado al otro lado de la pecera.
Soy un loco con visión de futuro, ciego de presente y sordo de pasado.
Soy confeso adicto a la hierba que tapiza la piel de la esquina verde.
Soy un rebelde sin casa, okupa desocupado.
Soy un digno indignado, ausente de movimientos sin desplazamiento.
Soy un votante autónomo con papeleta propia y nulidad asegurada.
Soy el juguete roto de la circunstancia mía.
José Angel Fernández Díaz.