Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
La vida siempre nos sorprende. Construir la historia duele y muchas veces la herida queda abierta para siempre. Un 10 de Marzo, aquel 10 de marzo del año 1972, la vida, en manos de miserables, adiestrados para matar, en nombre del perverso poder, giró violentamente y se llevó por delante los días por venir de Amador Rey y Daniel Niebla; dos obreros anónimos, como la ilusión por amaneceres mejores…
Aquella mañana encontraron que las puertas de la factoría de Bazán, donde trabajaban, estaban cerradas… más de 4000 obreros al pie de la puerta decidieron manifestarse pacíficamente; decidieron contar lo que sucedía en el interior de aquella empresa abierta al mar. Buscaban la solidaridad del resto de la ciudadanía de Ferrol…
Pedían… pedían dignidad en el trabajo… y la readmisión de los trabajadores despedidos por motivos políticos… Entonces, en aquel año, la libertad ideológica aún era un deseo acorralado entre los muros construidos por la dictadura a golpe de dura criminal e injusta represión…
Marcharon por las calles de Ferrol, sin saber que el futuro inmediato pintaba mal. Cuando llegaron al puente de Las Pias, se encontraron con una compañía de la policía armada… tras un terrible e innecesario enfrentamiento, los obreros encontraron que aquel 10 de Marzo ya no iba a ser uno mas… aquel 10 de marzo de 1972, fueron cruelmente asesinados dos obreros, Amador Rey y Daniel Niebla. Heridos de bala mas de cuarenta compañeros y numerosos detenidos… Pillado, Riobó, Amor Deus y otros dirigentes obreros.
Aquel giro en la cotidianeidad no se quedó en luto y lágrimas, terror y dudas. La Comarca de Ferrol y toda Galicia, muy a pesar del control de la prensa por la dictadura que atenazaba las libertades del país, supieron de los sucesos y se solidarizaron con numerosos paros…Para cuando se abrieron las puertas de la factoría, un 21 de marzo, los obreros encontraron que la policía estaba allí para vigilarlos… faltaban 160 compañeros, dos para siempre…
La lucha obrera tubo víctimas que son herida abierta y un mensaje a quienes mas tarde se han encontrado una sociedad con derechos… ganados uno a uno con la fuerza de la convicción, la sangre y el sudor de aquellos a quienes no deberíamos olvidar jamás.
Salud Compañeros…
José Angel Fernández Díaz