Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
¿Qué es “ eso” que maltrata y luego mata?
Eso, que mata lo que no entiende, es una bestia envenenada de sinrazones.
Eso, que maltrata lo que no quiere, es una pieza que sobra en el pasado, presente y futuro.
Eso, que mata lo que no comprende, es una animal enfermo de placer en el dolor.
Eso, que maltrata lo que tiene miedo, es una bala con el nombre de la madre de sus hijos.
Eso, que mata lo que quiere muera, es un arma con licencia de ideas retrógradas y anacrónicas.
Eso, que maltrata lo que no sabe huir, es una hez que puebla la vida normal de los otros.
Eso, que mata lo que llora de terror, es un espacio inútil ocupado por las miserias mas grandes.
Eso, que maltrata lo que sólo piensa en sus hijos, es una especie que debería extinguirse.
Eso, que mata lo que mas le teme, es un cobarde con disfraz de ser humano.
Eso, que maltrata a la lógica y al cariño, no es otra cosa que la fuerza de la ignorancia.
Eso, que maltrata y mata; eso no es un hombre.
Eso, que cree que es un hombre; eso, es una enfermedad que mata.
Eso, es un “eso”, que sobra.
José A. Fernández Díaz