Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Sentir, Pensar…
Una cosa y también la otra; cada una en su lugar y, algunas veces, en el lugar de la otra... sentir y pensar pueden ser el complemento perfecto cuando viajamos velozmente hacia ninguna parte. Sentir, sentir con el pensamiento erecto...pensar, pensar con el sentimiento a ras de piel...
Y las dos juntas…también… y puede que tal cosa, tal conjunción, inspire poesía, puede, o una noche interminable, maravillosamente inmensa de sensaciones contadas cara a cara, sentidas y consentidas, miradas y respiradas…
Los tiempos que marcan nuestro ir y venir alejan muchas veces, tantas y demasiadas, el sentir del pensar y el pensar del sentir… Sin querer aprendemos a perder oportunidades y dejar escapar colecciones de caricias a la realidad…
Sin querer puede que dejemos de pertenecernos, sucederá cuando tengamos que pensar en sentir…
José A. Fernández Díaz