Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Mientras, inconsciente, acaricio el borde frío del viento que corta el cómodo silencio de la tarde, alcanzo a escuchar que se ha ampliado el ámbito de nuestra libertad. Refieren las voces que escucho un suceso deseado que seguramente recogerán los libros de historia y que no necesariamente será igual hoy que mañana…
La paz está hecha de una compleja amalgama de elementos circunstanciales, de peculiaridades y esfuerzos sin fórmula mágica. La paz es la carne de la palabra y el pensamiento libres, es la luz que llena el espacio intangible que media entre las ideas propias y la perversa manipulación por decreto…
Tras la libertad está la fuerza de quienes no se rinden, de aquellos que son fieles a los valores que agitan el corazón que los lleva… La paz es libertad y la libertad es una palabra viva, inmensa, pública … es la conquista de un espacio para vivir de verdad…
Que dure esta paz que han anunciado aquellos que tenían secuestrada nuestra libertad…