Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
En la esquina verde las playas han quedado habitadas por los ecos de la memoria… Las mareas han borrado las últimas huellas y solo las fotos guardan el peso de la alegría y el calor sobre la arena… El otoño entra en escena y desencadena furiosas sensaciones que habrán de ilustrar el trasiego entre la naturaleza desbordante y pletórica de las cosas y la cadencia inolvidable del invierno…
La imaginación se apostará tras los cristales, mirará la vida pasar desde el interior desbordante de los sentimientos y el tacto frío del tiempo que viene…
Es tiempo de aventura interior…