Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
“Abandono la mentira que cobija efímeras convicciones mías; me desdibujo, desdoblo el mapa absurdo del suelo sobre el que mueren los pasos de los que me persiguen y me detengo a recordar. Arranco de la memoria atrapada, mal que bien, en los surcos frágiles del espacio destinado al olvido el susurro casi clandestino de algún “te quiero” tardío, inútil, intrascendente, condenado… y pretendo imaginar como hubiera sido todo si todo hubiera sido de verdad.