Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Reunidos:
Negligentes dirigentes de estados convalecientes,
Absurdos sesudos al cero rasurados,
Guapas azafatas de historias compactas,
Agudos barbudos, jefes de estados mudos,
Viles imbéciles, serviles y sutiles,
Abogados ahogados, en mil juicios derrotados,
Camareros, taberneros, tímidos y perturbados,
Meretrices, actrices de historias sin perdices,
Cantantes contantes y sonantes,
Tenderos usureros, negociantes perecederos,
Lavanderas austeras de sonrisas sinceras,
Modistas listas con papeles protagonistas,
Políticos analíticos, paralíticos y apocalípticos,
Francotiradores alborotadores, afectados por temblores,
Chorizos con rizos y gestos postizos,
Médicos famélicos, utópicos y caóticos,
Brujos pirujos catadores de orujos,
Maestros siniestros, cabestros nuestros,
Mecánicos daltónicos, fanáticos cromáticos,
Ninfómanas, mitómanas y autónomas,
Electricistas fetichistas, hijos de taxistas comunistas….
Dicen:
Que la rima no es grata, cuando cuenta y relata con gran perorata, tan ingrata sonata.
José A. Fernández D.