Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Sabes en que pienso cuando la luz que cobija los sueños míos es triste y fría?...
Pienso en aquel tiempo en que tu verbo latía justo al lado del que yo intentaba reprimir para que contuviera su carrera loca y sincera y su irreprimible, imparable maquinaria de sinrazones llamara a tu vida, vida mía…
Pienso en la misma luz reflejada en el espejo de la mirada tuya, en el mar donde me gustaba bañar mis anhelos y desazones…
Pienso en el camino de regreso al principio del final…
Pienso en ti, tonta, solo en ti… cielo.
José Angel Fernández Díaz.