Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Para cuando despertó, el señor candidato mentiroso y perverso, los pastores inquisidores de rebaños condenados, los jefes pervertidos de religiones reinventadas, dictadores con voz amable e ideas agrias y amargas y otros muchos opresores diversos, seguían allí, con su catálogo de mentiras a la carta y toda la anacrónica y amarga parafernalia dispuesta para seguir bombardeando...