Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Sin mis gafas para amar de cerca apenas alcanzo a rozar breves puñados de palabras con olor a ti… y es que se que te quiero porque no tengo tiempo para erizar la piel de otros sueños. Pero si tuviera tiempo me faltarían las ganas, las ganas que son solo tuyas o para ti… como quieras, si quieres querer.
Sin mis gafas para amar de cerca soy un torpe hacedor de cosas rotas. Me salen rotas como nubes dispersas porque no se atarme los cordones de los zarpazos… tonto de mi, fa, sol, la, si… si, si; y luego dices que no tengo vergüenza. La tengo pero no me la puedo ver .
José A. Fernández D.