Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
De tanto
Apadrinar pecados,
Leer porno ilustrado,
Hacerse el amor sin tregua,
Marcar terrenos conquistados por otros,
Aullar a la luz de muchas lunas,
Mentir al ritmo del diluvio universal,
Mear por fuera de los límites blancos,
Pisar ilusiones que mueven a otros,
Votar con premeditación a alguien que no lo merece,
Cobrar por trabajarse ausencias,
Robar versos y engañar pieles ingenuas,
Inutilizar esperanzas y sueños de ciegos y mudos,
Suicidar auroras y liquidar pingues mensualidades,
Escupir al centro de pupilas siempre dilatadas,
Maldecir con sonoras rimas…
De tanto
Ser fiel a la maliciosa intención de no buscarme a mi mismo para no tener que encontrarme con el ausente despreciado que nunca creí ser…
Me descubrí intacto en mi lecho de suerte, muy a pesar de un buen puñado de enemigos mios…
José Angel Fernández Díaz