Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Odio interrumpir a quien molesta y molestar a quien interrumpe, pero es que ayer, hace tan solo unas horas, perdone usted, en la esquina verde, aconteció… sucedió que algunas señoras y señores a quienes interesa el futuro (muy a pesar de que pueda o no existir), acordaron no trabajar para protestar por ciertas medidas desproporcionadas aplicadas por el gobierno de turno, igual que hicieron hace algunos meses con el otro gobierno de turno… tal cual. Solo eso.
Lo cierto es que las cámaras, bien apostadas, de los periodistas nos ofrecieron desconcertantes e hirientes imágenes de ciudadanos insultando con gestos, tras los cristales, a quienes se manifestaban en nombre de todos y lo más curioso; mientras muchos jóvenes protestaban airadamente por su futuro otros, muchos, tomaban el sol en la playa y a la vista de las cámaras gritaban “viva la huelga”… No sé que pensar… Este gobierno de turno igual que el otro hace unos meses, advirtió que no iba a cambiar nada tras la huelga… puede que sea cierto, pero no del todo… A medida que pasa el tiempo unos aprenden con quien y por quien deben luchar y los otros envejecerán esperando entrar en una edición de Gran Hermano o cualquier otra estupidez por el estilo… También queda claro que existe muy poca diferencia entre quienes nos gobernaron y aquellos que nos gobiernan… Insisto, odio interrumpir a quien molesta y más aún molestar a quien interrumpen pero es que ayer…
José A. Fernández Díaz