Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Te espero ese día y a esa hora en el parque. Te anuncio que nos abordará la primavera; eso me han dicho y es que no debes extrañarte cuando me encuentres en camiseta, viejos vaqueros gastados, chanclas y mi ukelele …
Puede que me acompañen los pajarillos, la luz tibia y el reflejo de las hojas nuevas y tu, claro… tu con esa hermosa manera de mirar.
Haremos como si la vida fuera fácil e idílica; como si la felicidad se hubiera adueñado del mundo…haremos que los rigores del invierno nos suenen a viejas historias casi olvidadas… Si vienes haremos que la primavera rompa en mil pedazos el gris frío y húmedo que hace triste la luz de la esquina verde… solo si vienes …
Si no vienes será un día cualquiera en que la primavera se me escape de entre los dedos, como la lluvia de invierno…
José A. Fernández Díaz