Allí donde los verdes son variados e intensos, los mares furiosos algunas veces y otras tan pacíficos que son como el cielo azul, allí donde la tierra tiene antojos, perversamente montañosa algunas veces, suave y generosa otras, escarpada y escabrosa cuando quiere, fértil siempre; donde el sol se esconde enamorando la mirada o encogiendo el corazón. Aquí estoy gustosamente atrapado y describo el reflejo de mis profundas intenciones... Desde Galicia, mi esquina verde.
Las mujeres
Me gustan Intensas y seguras de que los sueños pueden hacerse realidad.
Me gustan dispuestas a ser dueñas y no esclavas de ninguna condición.
Me gustan capaces y de verbo encendido y soportado sobre los cimientos de los hechos.
Me gustan ajenas a los inventos que las hacen la causa de otros.
Me gustan guerreras y guerrilleras.
Me gustan idealistas y románticas.
Me gustan realistas y republicanas de esas que ya no creen en príncipes azules ni de otro color.
Me gustan dueñas de su cuerpo y de la libertad para compartirlo.
Me gustan conformes y sumisas con y de la rabia que llevan dentro y las ganas de luchar.
Me gustan alegres y simpáticas cuando encuentran que quien dice que las entiende también las comprende.
Me gustan rubias, morenas, pelirrojas, calvas, gordas y flacas, negras, blancas y amarillas… pero no invisibles, NUNCA INVISIBLES.
Me gustan frágiles y delicadas, porque esa es la grata esencia que las hace dueñas de la belleza y, por desgracia, esclavas del cancerbero.
Me gustan enfermeras, fontaneras, abogadas, cocineras, mecánicas, políticas …
Me gustan las que se gustan como son y las que se resisten a ser como creen que los otros quieren que sean.
Me gustan libres y pasionales con todo por hacer.
Me gustan las mujeres que no tardan en decir “no” cuando “no” es el único camino.
Me gustan las mujeres que no tardan en decir “si” cuando “si” es solo una alternativa.
Me gustan las mujeres que dicen lo que piensan sin pensar… porque ya lo tienen pensado.
Me gustan las mujeres que hacen de los hombres un complemento perfecto de la otra mitad imprescindible.
Me gustan las que gritan “basta” , sin miedo o con miedo , a la cara del machista maltratador y cobarde, que pretende hacerlas esclavas.
Así me gustan las mujeres.
José A. Fernández Díaz